En la Serranía de San Lucas, sur de Bolívar, hay un terreno de tierra donde hoy se reúnen niños, jóvenes y familias. No hay gradas, no hay demarcación, no hay infraestructura. Solo polvo, esfuerzo y ganas.
Ese espacio, como el que vemos en la imagen, es mucho más que un lote vacío: es la cancha improvisada donde cerca de 100 niños juegan fútbol, donde la comunidad se encuentra y donde nacen sueños sin condiciones mínimas para crecer.
Hoy, la Fundación Esperanza de Vida Nueva ha puesto su mirada en este lugar, con una misión clara: transformar este terreno en un verdadero escenario deportivo digno.

La realidad: deporte en condiciones precarias
En Colombia, más del 60% de los escenarios deportivos rurales presentan algún nivel de deterioro o no cumplen con condiciones adecuadas para su uso. Esta situación afecta directamente a miles de niños que ven limitado su acceso al deporte, una herramienta clave para el desarrollo físico, emocional y social.
Además:
- Solo 3 de cada 10 niños en zonas rurales acceden a espacios deportivos adecuados.
- La falta de infraestructura incrementa riesgos de lesiones y reduce la participación comunitaria.
- El deporte, reconocido por la UNESCO como un motor de inclusión social, sigue siendo un privilegio en muchos territorios apartados.
En este contexto, el terreno actual no solo refleja abandono institucional, sino también una oportunidad urgente de intervención.
Cuando el deporte llega, las comunidades cambian
Distintas organizaciones han demostrado que invertir en escenarios deportivos transforma realidades.
Por ejemplo, iniciativas impulsadas por UNICEF han logrado mejorar espacios recreativos en comunidades vulnerables, aumentando la permanencia escolar y reduciendo factores de riesgo en jóvenes.
Asimismo, programas de Fundación Real Madrid en América Latina han beneficiado a miles de niños mediante escuelas sociodeportivas, donde el acceso a infraestructura adecuada ha sido clave para el desarrollo integral.
Estos casos tienen algo en común: cuando se dignifica el espacio, se dignifica la vida de quienes lo usan.
El sueño: un escenario digno para todos
La segunda imagen muestra lo que puede ser este mismo lugar: una cancha moderna, con cubierta, iluminación, graderías y demarcación profesional. Un espacio donde no solo se juegue fútbol, sino donde la comunidad se reúna con orgullo.
Ese es el objetivo de la Fundación Esperanza de Vida Nueva.
Un escenario así permitiría:
- Proteger a los niños del sol y la lluvia.
- Fomentar actividades deportivas y culturales.
- Generar espacios seguros de integración comunitaria.
- Incentivar el talento local.
Un mensaje desde el territorio
Antes de continuar, te invitamos a ver este mensaje del presidente de la Fundación Esperanza de Vida Nueva, quien desde el mismo terreno explica por qué este proyecto es tan importante:
En sus palabras, no se trata solo de construir una cancha, sino de construir oportunidades.
Una invitación a transformar realidades
La Fundación Esperanza de Vida Nueva lidera esta iniciativa con un propósito claro: cambiar la historia de esta comunidad a través del deporte.
Pero este sueño necesita aliados.
Hoy tienes la oportunidad de ser parte de este cambio. De pasar del polvo a la esperanza. De convertir un terreno olvidado en un escenario que inspire generaciones.
Dona. Apoya. Comparte.
Porque cuando un niño tiene un lugar digno para jugar, también tiene un lugar digno para soñar.



